El intendente electo del partido de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, a dos días de asumir el cargo, anticipó que «reforzar la seguridad, sacar a Mar del Plata del podio de ciudades con mayor desempleo y priorizar las necesidades de los vecinos sobre eventuales diferencias con Nación y Provincia» serán los objetivos centrales de su gestión.

El próximo jefe comunal, de Cambiemos, aclaró que para llevar adelante su proyecto de gobierno deberá enfrentar «una situación económica local que es mala», a días no más del comienzo formal de la temporada de verano. 

En una entrevista con Télam, antes de ocupar el sillón municipal que dejará vacante el ex juez y fiscal federal, Carlos Arroyo, el ex ministro de Seguridad porteño y diputado nacional desde 2017 puso el acento en llevar adelante su mandato en el contexto de una «buena relación» con Nación y Provincia, pese a su pertenencia a la que desde el martes será la oposición: «Creo que hay poco margen para pelearnos entre nosotros».

Consultado por esta agencia sobre los desafíos que le aguardan desde el martes próximo, apuntó que «más allá del espacio que cada uno represente, tenemos que hacernos cargo de los problemas y dar respuestas. Hay una expectativa alta en que puedan solucionarse los problemas». 

«Por mi parte, garantizo mucho esfuerzo, trabajo, diálogo, y la búsqueda de consensos. Tenemos una gestión que llevar adelante, que tiene que ver con los espacios públicos, la seguridad, la salud, la educación», subrayó.

Respecto de las expectativas de los vecinos marplatenses, que se renuevan puntualmente con el inicio de cada temporada de verano, Montenegro llamó a «estar concentrados desde el primer minuto. Sabemos que es clave para la ciudad: si los restaurantes tienen más gente y tienen más empleados, es bueno para el bachero, el mozo, y el parrillero. La falta de trabajo es uno de los principales problemas que tenemos hoy».

En ese sentido, expresó que será posible sacar a Mar del Plata de la desocupación en gran número, pero reconoció que «no de un día para otro», y adelantó que se podrá revertir el escenario «si pensamos en trabajar para una ciudad de doce meses, con una agenda única. Hoy Mar del Plata no es más una temporada: es además un polo comercial, textil e industrial».

Para Montenegro, «Mar del Plata está mal: está mal el espacio público, la relación con los distintos sectores, la iluminación, la seguridad»; y manifestó su preocupación por la parte presupuestaria, con todas las obligaciones que tiene el Municipio en cuanto a sueldos, y ver cuáles son las situaciones que quedan con deudas».

El intendente electo confía en que haya una buena relación del municipio con Nación y Provincia, desde el 10 de diciembre con gobiernos de signo peronista.

Fuente: Telam